Tigre, denominado antiguamente Las Conchas, fue la cuna de importantes episodios de la historia argentina. En las primeras décadas del siglo XX esta zona se convirtió en el destino predilecto de la aristocracia porteña para tomar sus vacaciones de verano. Hoy en día  el visitante puede percibir la historia de Tigre en sus museos y antiguas casonas que se ubican en la ciudad.

La colonización de estas tierras se iniciaron en la segunda fundación de Buenos Aires por Don Juan de Garay. En 1865 el primer servicio de ferrocarril arribó a Las Conchas. Hasta aquel entonces el viaje demoraba un día entero. Durante la epidemia de fiebre amarilla, Las Conchas sirvió como refugio a familias adineradas de Buenos Aires. En este período varias casonas fueron construidas en la zona. Una vez que la enfermedad se erradicó muchas de estas mansiones fueron utilizadas como residencias de verano. Por aquel entonces ambos, la ciudad y el Delta eran elegidos por escritores, políticos y otras personalidades del momento para pasar sus vacaciones o fines de semana. Hoy en día la ciudad combina matices de su esplendoroso pasado en sus grandes casonas de la Belle Epoque y sus museos, con una moderna infraestructura de su actual progreso.

En la zona del Partido de las Conchas e islas, existían  yaguaretés (tigre americano), que perseguía sigilosamente a los ciervos que abundaban en la zona y los cuales buscaban refugio, cruzando el río a la ribera opuesta, donde generalmente les daban muerte.
Habitaban cazadores, pero una pareja - hombre y mujer - muy mentados por su habilidad para darles caza sin que pierda valor su cuero, los atrapaban utilizando una canoa muy primitiva, que con destreza hacían navegar silenciosamente esperándolos en tierra firme. Con el brazo izquierdo envuelto en un trapo y en el derecho el cuchillo, los enfrentaban y de acuerdo al salto del animal, se corrían por debajo de ellos y dirigían el puñal al corazón y volcánose hacia la izquierda.
Algunos yaguaretés se habían refugiado cerca de lo que actualmente es la estación del ferrocarril y esta pareja les dio caza no sin antes tener como trofeo muchas marcas de sus garras en el cuerpo.
De allí proviene el nombre de Tigre, que primero se le dio a la planta urbana y que actualmente lo lleva todo el Partido.

La porción del Delta que corresponde al Partido de Tigre es una pequeña parte del total; esta ocupa una superficie similar a la de la Capital Federal: alrededor de 220km2 y es conocida como Primera Sección del Delta bonaerense.
Uno de los ríos gigantes del mundo, el Paraná (guaraní: padre del mar) es el responsable de esta formación eolica formidable: corre a lo largo de 4000km, derrama mas de medio millón de m3 de agua cada año forma una hoya hidrográfica de alrededor de 2.800.000km2, y aporta mas de 200millones de toneladas cada año de material sólido.
Como río de llanura las aguas turbias del Paraná originan numerosas islas por deposición de sedimentos que lo van dividiendo en miles de brazos. Finalmente, esa maravilla de tierras y aguas forman el Delta

Según algunos autores la formación eólica del Delta responde a tres etapas sucesivas desde la era Cuaternaria, Período Pleistoceno, hasta nuestros días
Etapa de los bancos marinos, resultantes de las incursiones del Atlántico;
Etapa de los bancos fluviales o sedimentación de limos y arcillas acarreados por el río
La actual Etapa de la vegetación de aguas dulces y albardonamiento.
La Primera Sección se encuentra próxima a la desembocadura en el Río de la Plata, en donde el Delta se extiende en forma de amplio abanico de brazos naturales, islas y bancos.
Para muchos autores el Río de la Plata no es mas que un Delta en formación que se agregarán el futuro al que ya conocemos, y cuyas islas se formaron, crecieron y siguen aumentando en altura por el aporte de soluto y limo de las aguas, el polvo de los vendavales pampeanos (loess) y la acción lijadora de la vegetación
Los fenómenos mas importantes en el Delta son: el enorme caudal de aguas que el Paraná vuelca en el Río de la Plata, y el bajo nivel de las islas, las cuales son susceptibles de inundación en mayor o menor grado. Los desbordamientos de cauces traen masas de limo que contribuyen al elevamiento de las islas, por depositarse en ellas. Cabe aclarar que dos de los mayores tributarios del Paraná son los Río Bermejo y Pilcomayo que atraviesan a lo ancho el territorio argentino arrastrando sedimentos de la Cordillera de los Andes y de la región noroeste. Se pueden ver después de una crecida, que las hojas de las plantas quedan recubiertas por una fina capa de sedimentos de color pardo, impalpable una vez seca. Estos materiales, tales como arcillas y limos, hacen a la fertilidad de las tierras de las islas.
Las grandes crecidas vienen desde el norte con cierta periodicidad estacional, de acuerdo con las lluvias en Brasil y Paraguay; pero además hay los llamados repuntes o sudestadas, que se deben a los vientos del mencionado cuadrante que estancan las aguas del Río de la Plata. Cuando estos vientos son fuertes y coinciden con las crecidas estacionales, pueden originarse inundaciones extraordinarias.
Nuestro Delta ofrece varias particularidades dignas de mencionar es tal vez el único del mundo que no desemboca en el mar, sino en otro gran río siendo sus aguas enteramente dulces; geológicamente hablando es una formación nueva en desarrollo.
Otro hecho que influye en su desarrollo es que las fuentes del Paraná sus mayores tributarios estén en la zona tropical, mientras que el Delta goza de un clima templado cálido, con inviernos fríos pero atemperados por la acción de las aguas que llegan desde el norte. Son estas aguas las que han determinado la exuberante vegetación y la fauna que la embellece aún mas al visitarla.

Ante las particularidades geográficas el clima practicamente se ve relegado a un segundo plano para los habitantes del Delta, habituados a seguir de cerca el movimiento de las aguas fluviales. No obstante, su influencia en la vegetación y  la vida humana es obvia. Los veranos largos y calurosos traen los mosquitos, y con paciencia vemos las plantas crecer vigorosamente. Los fríos invernales, con intensas heladas, producen grandes efectos en la vegetación sus visitantes del reino animal. La primavera trae una variada e intensa floración y finalmente el otoño se manifiesta mas que nada en los árboles originarios de climas mas templados, cuando amarillea su follaje y cae. El contraste estacional es majestuoso por la diversidad de los estadios vegetales y el elenco de fauna que lo acompaña
La temperatura media anual es de aproximadamente 17,5 C; las lluvias anuales medias varían entre los 800 y 1000mm y la humedad atmosférica es alta.

Los ambientes naturales del Delta son las islas y los diversos cursos de aguas. En el caso del Delta Inferior la forma natural que adoptan las primeras, es la de una palangana o plato hondo; la parte deprimida se encuentra representada por el pajonal, mientras que los bordes son los albardones.
Si caminamos desde el río hacia el centro de una isla, primero atravesaremoos el juncal, seguiremos por el matorral ribereño cruzaremos un albardon nos enterraremos finalmente en un pajonal fangoso.
Como cabe esperar, estos ambientes son dinámico gracias al aporte del río y a medida que pasa el tiempo los sedimentos se van acumulando, y el tipo de vegetación no varía solo según el ambiente, sino también según el grado de maduración del mismo, hasta llegar a su máximo desarrollo: la selva ribereña monte blanco.
En esta diversidad de ambientes crecen distintas plantas y con ellas su fauna asociada.

Flora: Aquí solo nos ocuparemos de la flora nativa. Las islas se encuentran bordeadas por un juncal, uno de los recursos económicos de esta zona. A este ambiente le sigue, un matorral formado por diversos arbustos. Los albardones. Anacahuitas, canelones, alisos de río y sauces criollos son algunos de los árboles que la conforman. Lianas, cactus, claveles de aire y helechos que tapizan las ramas y la madreselva. Variada es la cantidad de aves que se confunden entre el juego de luces y sombras junto a anfibios, reptiles y mamíferos que también habitan este ambiente. En las deprimidas, que parcial o permanentemente inundadas dan lugar a hierbas altas, palmeras e hidrófilas, que se conocen como pajonal.

Fauna: En la diversidad de ambientes que presentan las islas del Delta inferior se concentran distintos representantes de la fauna argentina; mas de 200 especies de aves, tales como garzas, biguás, toda clase de rapaces, gallaretas, macaes, y decenas de pajaritos; abundan los anfibios y distintos reptiles, entre los que no faltan tortugas, ranas y culebras; y peces pertenecientes a la cuenca del Plata. Y los mamíferos, desde ratones hasta el emblemático ciervo de los pantanos.